18 febrero 2005
Rendían unos hacheros un pino y lo hacían con gran facilidad gracias a las cuñas que habían fabricado con su propia madera.

Y el pino les dijo:

-No odio tanto al hacha que me corta como a las cuñas nacidas de mí mismo.

Es más duro el sufrimiento del daño que nace de uno mismo que del que proviene de afuera.

(Esopo)

A veces somos nuestros peores enemigos
(El Vichen)

1 comentarios:

Sandy Gallia dijo...

Yo a veces soy mi propia enemiga...
aunque a veces lo hago sin querer... otras veces queriendo...
en fín =P